jueves, 15 de diciembre de 2016

Si me pongo a narrar entresijos (...y gallinejas)...



Se nos ve bien ataviados ahí arriba... Si me pongo a narrar entresijos (...y gallinejas), tendría que contaros que Juanmi y Angel Andrés durmieron en el estudio de casa. Que a Angel le puse un colchón en el suelo, con la estufa a los piés, por aquello de tener en cuenta el frío que suelen pasar los sureños cuando visitan la otoñal sierra madrileña y que acabó resbalando hasta meterse casi entero debajo del piano que hay en el estudio, no sabemos si por querencia al instrumento o porque tenías los pinreles abrasaos... Que Tino y Alba ocuparon una humildísima caravana que tenemos en el jardín unos días antes, y como Tino viniera directo de unos bolos por Dakar, o por Qatar, (que ya sé que no es lo mismo, pero es que los flamencos dan muchas vueltas y una se pierde en los datos), pertrechado con 3 modelitos: el del show, el de calle y el de casa (una especie de pijama chandal bastante deteriorado). Puestos a pasar la crudeza térmica, el guiri se paseó por el pueblo con un mix de los 3; lo cual, incrementado por sus 2 metros de eslora en vertical y teniendo en cuenta que vivimos en un villorrio de baja habitabilidad, creó auténtica sensación...
Era la tercera vez que tocábamos juntos. La tercera de tres: la una, la dos y la tres... más que acojonados pero felices de poder hacerlo y dejar registro de ello.
Espero que os guste.
Un gran abrazo!