viernes, 28 de julio de 2017

La inercia del ombligo

Una sociedad manejada por mediocres que no saben hacer la "o" con un canuto, y adiestrada durante siglos por la misma ralea, es una sociedad profundamente neurótica. La neurosis suele provocar una gran inercia, que nuestro ombligo, largamente observado, mimado y amado, sigue irrefrenablemente hacia un "Porque yo lo valgo" sin permitirnos levantar la cabeza de dicho agujerito para observar el exterior.
La señora llega al bar y pide un vaso de agua con hielo. Usa la fórmula del "por favor" no porque considera que, efectivamente el establecimiento le está haciendo un favor al regalarle un vaso de agua con hielo, sino por educación social. La señora se levanta de la hamaca de la piscina pública donde toma el sol, se pone su gorro de "cowboy on the beach" y acercándose al bar, el camarero le pregunta: ¿Qué desea? Y la señora, con ese remarcado acento madrileño, le dice al camarero, agitando el envés de una de sus manos: Me das un vaso de agua, por favor. El camarero contesta: "Ahí tiene usted una jarra de agua y vasos." La señora mira la jarra, en la esquina de la barra, ve que el agua está a temperatura ambiente y rectifica con voz pastosilla, en pleno derecho de su ídem: "Bueno, dame una bolsita de patatas fritas y un vaso de agua con hielo." El camarero paciente, pone la bolsita de patatas sobre el mostrador y le dice: "Aquí tiene. Son 50 céntimos." La señora replica meneando el sombrero: "¿Y el agua?" El camarero respira y contesta: "Ahí tiene una jarra con vasos." La señora: "Bueno, pero dame el hielo, por lo menos, hombre, que no te cuesta nada" y sonríe mientras ladea el sombrerito hacia un costado. El camarero, le devuelve la sonrisa y se le acerca poniendo sus antebrazos sobre el mostrador: "Ya que no puedo cobrarle el hielo, porque realmente su precio es insignificante, y tal acción me haría quedar a mí como a una rata de alcantarilla mientras usted sale airosa por el valor de un cubito, se lo voy a canjear al precio de esta charla: Esto es un establecimiento de venta de bebida y comida. Todo lo que hay dentro, se compra con un capital que procede de un esfuerzo. Todo lo que se regala, procede del mismo capital y del mismo esfuerzo, y por supuesto, tal acción es libre y no forzosa. Aquí tiene su bebida y sus patatas." La señora responde: "Gracias, ya no lo quiero!!." Y se larga meneando su sombrerito de cowboy playero. Re-pone su culo en su asiento de piscina y le dice a la amiga que está a su lado: "No sabes lo que me ha pasado!. Me acaban de negar un simple vasito de agua!." Su amiga contesta, bajándose las gafas de sol, sin dar apenas crédito: "Qué cubres!".
El camarero limpia tranquilo el mostrador, es la enésima persona, el enésimo vasito de agua, y la primera vez que se pronuncia al respecto. Sonríe y respira hondo. Definitivamente, se siente mucho mejor.

lunes, 20 de febrero de 2017

Querido papá, compréndelo...

Querido papá:
Qué pensarías si tu hijo te contara que ha conseguido desarrollarse profesionalmente a través de un negocio en el que anda metido desde hace más de 20 años?. Me imagino lo bueno que sería para tí que ese hijo pudiera llegar a transmitirte todos los logros que en ese camino ha recolectado de superación personal, de reconocimiento público, de estabilidad económica, incluso, aún siendo un dificilísimo e inestable modo de vida; algo que sabrías por haberle oído contar las mil y un aventuras de sus viajes, de sus peripecias y sus dificultades: Conducir durante 300, 500, 700 km, o los que haga falta, transportándose a él mismo y a un pequeño equipo de colaboradores y compañeros y nada más soltar el volante zambullirse de cabeza en la pertinente planificación del puesto de trabajo junto al resto del equipo de profesionales con los que comparte esa vida de locos, y tras unas horitas de lío, dejar todo listo, comer algo con rapidez, ducharse a la carrera y vestirse y prepararse para enfrentarse a la ejecución concreta de unas capacidades que viene desarrollando desde el mismo tiempo que se ejercita en ese oficio, con la máxima concentración, sin acuciar ni los kilómetros, ni la preocupación por los mil imprevistos, ni el peso de la responsabilidad, ni el cansancio, ni la digestiones aceleradas ni, a veces, poder entrar a un baño a finalizar convenientemente el proceso de dichas digestiones, y así durante varios días seguidos de jornadas laborales de más de 12 horas, y más kilómetros, para por fin regresar a casa donde le esperan unos hijos anhelantes de sus cuidados a los que ha de entregarse con la misma vocación que rinde a  su oficio. 

Te imaginas saberlo?. Te imaginas valorarlo?. Poder llegar a visualizar, al menos, una parte de este proceso?. Te haría feliz sin duda. Por eso me apena tanto que no hayas llegado a verlo. Que te vayas a ir de esta vida sin experimentar el magnífico placer, el agradecimiento de haber tenido un hijo como ese, porque ese hijo es parte de tí, y parte de tus enseñanzas, de tu actitud vital, de tu tesón, de tu energía, porque tu compromiso con el mundo y tus valores residen en él. Pero la vida con sus avatares te ha hecho perderte tantos placeres! Qué pena me da, papá que tan siniestro adiestramiento de "un hombre es un hombre y una mujer es una mujer", te impida tal felicidad sólo porque es una hija y no un hijo el propietario de esa historia. Qué daño puede hacer en un ser humano el cambio de una "o" por una "a" y qué tonto es tener que remarcarlo.
Sinceramente papá, tú que eres tan inteligente, no crees que es sumamente estúpido, además de triste, perderte tales alegrías?. De verdad, papá, ya no se trata de no poder compartir contigo lo que ha sido una importantísima parte de mí misma, sólo porque te niegas a darle credibilidad, (como si el hecho de aceptar mis capacidades se midiera con las tuyas), básicamente porque te adiestraron a pensar de esa fatal manera; se trata de que ahora, como madre, puedo darle dimensión a la tremenda maravilla de observar a mis hijos y sus logros... Compréndelo, eso me pone en una tesitura en la que no te entiendo ni te voy a entender jamás. Pero no te preocupes. Eres mi padre y respeto cada uno de tus pensamientos aún no compartidos. Mientras tanto, seguiré retransmitiéndote en directo y con todo detalle los pormenores de la vida laboral de mi marido que tan importantes y destacables te parecen, cosa que encuentro lógica, puesto que lo son. Efectívamente, es un gran hombre. Y sé que te hace sentir tremendamente orgulloso y feliz lo lista y buena mujer que debo de ser para haber pillado semejante partidazo. Al menos te llevas esa alegría.
Te quiero mucho.
Tu hija.

martes, 14 de febrero de 2017

Querido jazz: No eres tú. Soy yo.

Querido jazz:
No eres tú. Soy yo. De verdad. No me mires con esa cara. De todos los géneros que existen, tú eres para mí, el más inteligente, el más hermoso, y el más evolutivo. Verás, he intentado con todas mis fuerzas jugar según tus condiciones, porque el sonido de esas notas extrañas en tus acordes me daba un inmenso placer y cada vez que uno de tus compases se ponía raro, lejos de ahuyentarme, me acercaba más con el firme propósito de hundirme en tu interior y explorar de ti cada rincón hasta extraerte todo, todo!... y desde la humilde experiencia de aprender de tí hasta donde yo llego, intentar expresarme como soy. Pero no hace mucho que me he dado cuenta que tú no me aceptas como soy. No al menos mientras vivamos en esta tierra. Pues yo no quiero cantarte en inglés porque no es mi lengua, ni me apetece lucir como las divas de los clubes nocturnos porque detesto la noche, y detesto el divismo y la poco interesante pasarela del main stream español que cualquier día se derrumba de tanto como pesa la ignorancia que soporta. Y es que esto también cuenta... No te creas que no percibo lo poco culpable que eres de esta situación. Pues tú siempre has estado abierto a los cambios, al juego de la vida, a adaptarte a cualquier idioma, raíz y credo. Tú eres libertad pura. Qué te han hecho, amor? Te circunscribieron a un patrón rítmico de tresillo sobre el hi-hat, a una engolada voz de pseudo negra del soul criada en La Mancha que scatea con menos movimiento que un ficus… y mucho glamour… esto sí!; y a esas jam sessions con sus talentosos cubanitos luciendo su exotismo y su bien merecido virtuosismo haciéndose solos de 45 minutos… Aburriendo a una cabra… Porqué todos te piden que seas glamouroso y virtuoso? Y lo peor de todo… Porqué tú te lo has creído?. Tú me enseñaste que el virtuosismo sólo es posible en la medida que procede de una necesidad de expresar la verdad desde el interior, cada uno como humildemente pueda. Y que la generosidad, el compartir, que no importamos nosotros, sino lo que hacemos! era la regla más básica en nuestra relación…
Mira jazz, ya no te reconozco y no quiero seguir con esta farsa.
Te voy a extrañar mucho. Espero que dentro de un tiempo, no te importe que te llame de vez en cuando. Ahora necesito estar sola y re-encontrarme, tal vez empezar a verme con otros géneros que también me emocionan porque me permiten expresarme como los siento. No lo puedo evitar. Quiero ser un ser libre. Ojalá me perdones. 
Tuya siempre, Babel Ruiz.

martes, 7 de febrero de 2017

Decálogo sobre el ser humano competitivo

Tratado sobre el ser humano competitivo:
1.- El ser competitivo ni se ama a sí mismo ni se comprende, pues invierte demasiado tiempo en observar a los demás.

2.- El ser competitivo no se debate entre lo correcto e incorrecto porque su soberbia no le permite ver más allá de su ombligo. Así, vive engañado en la creencia de que todo lo que no está a favor de él esta en su contra y tan ensimismado en dicho órgano que rara vez tiene una dimensión ecuánime de las cosas, tomándose las opiniones ajenas como ataques o halagos hacia su persona.

3.- El ser competitivo odia las virtudes ajenas como una forma de eludir su propio esfuerzo de superación al tiempo que rechaza la grandeza de los hombres de a pie y ensalza absurdamente la de aquellos que aparecen en la cima de la fama, ya sea por altura o por bajeza.

4.- El ser competitivo vive en una fantasía de gladiadores donde todos compiten contra él. pues no sabe que la competitividad ajena sólo se detecta cuando es uno el que está en la arena.

5.- El ser competitivo no está contigo cuando lo necesitas. Está sobre ti.

6.- El ser competitivo adora a todo aquel que sea víctima porque lo considera inferior, salvo que él mismo se sienta victimizado, porque nadie sufre más que él, en ese caso exigirá el amor incondicional del resto.

7.- En las artes, desprecia lo que no entiende, porque le recuerda sus propias limitaciones; adora la fanfarria del más difícil todavía, por que al ser inalcanzable le permite relajarse en la contemplación y le simpatiza tremendamente lo mediocre, por que al considerarlo inferior le permite contemplarlo desde arriba.

8.- El ser competitivo se abastece a sí mismo de un sinfín de cosas, a veces necesarias, a veces superfluas, pero siempre infinitas porque llena un hueco en su interior cuyo fondo es igual de infinito.

9.- El ser competitivo no ama la vida, en definitiva, pues siempre hay un motivo para ver la cara negativa de las cosas, ya sea para disculpar sus propias fallas o para  alimentar las de el resto.


10.- Al "ser competitivo" lo llaman también, ego y vive dentro de cada uno de nosotros, aquellos que niegan su existencia interna están poseídos por él por completo.

"Decálogo sobre el ser humano competitivo" es un estruje cerebral mañanero que desearía contar lo fácil que es pervertir una sociedad entera. 

Babel Ruiz

miércoles, 25 de enero de 2017

Cuando las canciones hermosean los pensamientos.

Soy un animalillo curioso que se observa, o más bien se acecha a si mismo, pues se trata de observarme sin ser vista, para conocerme, entenderme y entender el mundo a través de la minusculísima partícula que soy, y cuanto más me observo más se desmorona el ser que creo ser. Me parece que el sentido de la vida es aprender a convivir con mi propia ignorancia y la búsqueda de la decepción, pues todo lo que me decepciona es el resultado de abrir los ojos al contraste entre la realidad y el sueño. La decepción es el maestro vital que nos acompaña. Una vez abrazada la decepción sólo cabe ilusionarse con una realidad absoluta que jamás va a defraudarnos. Dijo el maestro que la vida es sueño, pero remató la frase con "Y los sueños, sueños son". La vida más que ser sueño, es simplemente ser.
Darse cuenta de esto, en un mundo dónde se fomenta absurdamente la persecución de la quimera, no como una fórmula de crecimiento sino más bien de todo lo contrario: de perpetuación de una eterna y voraz, pero interesante adolescencia, es todo un logro. Y sin embargo, curiosamente, he conseguido todo lo hermoso que me rodea gracias a esos sueños perseguidos. En fin... ahora que creo haber despertado, me queda todo un trabajo que hacer: Aprender a ser quien soy, simplemente, desprovista de quimeras que justifiquen mis esfuerzos. Sólo ser. 



Cernuda pone letra a esta pieza del compañero Tino Van der Sman. "Jardín Antiguo" Una mirada atenta a los cambios del tiempo. Poner la voz a esta pieza, fué y sigue siendo un placer, al hacerlo me siento hermosa y plena, como todos los seres humanos que nos vimos entregados a ella. Gracias, Tino.

martes, 3 de enero de 2017

Cosas que pienso y acaban en canción

Los que amaron:
Uno empieza a amar porque especula en positivo sobre el ser amado, llegando casi, a un estado de imbecilidad transitorio que se desvanece con el tiempo, a veces solo, a veces con mucha ayuda, porque después viene la lucha por el rankin' de quién ama más (o menos) a quién; una lucha que se origina porque nos sabemos indefensos frente al ser amado, lo cual, es bastante lógico tras el paso por dicho estado de imbecilidad, y teniendo en cuenta que rara vez los seres humanos nos auto-responsabilizamos de nuestros errores. Y es así como comienza esa estúpida batalla cuerpo a cuerpo para, por fin llegar a comprender el hecho de amar como un ejercicio que sólo necesita una ida, sin reclamar la consiguiente vuelta. Qué raro se me hace ahora saber que las medias naranjas no existen, ni deben existir, pues se es capaz de amar cuando uno se reconoce como un fruto completo, lejos de las fábulas platonianas donde se cuenta que fuimos dos mitades que han de buscarse la una a la otra. Y sin embargo, qué importante se vuelve el "amor" cuando nos sitúa en la arena, uno frente a otro: dos guerreros armados hasta los dientes que confunden sistemáticamente el amor con dominar o ser dominado.
 



Bolero pa' tí: 
Me espantaba la idea de volver a enamorarme de un hombre porque hasta entonces siempre había dado con especímenes masculinos cuya única forma de seducción era mostrar una, sobre todo, inútil superioridad en todo, lo cual no es que me importara, al contrario, me encantaba; pero debía de tener muy mal ojo con las elecciones, pues al poco tiempo me daba cuenta que no solían dejarme ni un sólo momento para poder ser yo misma, pues cada vez que intentaba serlo, esa superioridad se veía amenazada, perdiendo, de plano, cualquier resquicio de armonía en la relación. Al poco tiempo, gracias a los errores, sus dolores y el poso que dejan, aprendí a disfrutar de la compañía masculina poniendo como base la amistad en igualdad de condiciones, lo cual solía dejar poco resquicio a una energía seductiva. Tal vez por eso, cuando él llegó a mi vida, se quedó para siempre, porque aprendimos a amarnos en la única forma que cualquiera de los dos estábamos dispuestos a hacerlo: Siendo nosotros mismos, sin saber, en aquel tiempo, ni siquiera quiénes podíamos llegar a ser, pero con el firme propósito de crecer como frutos, sabiéndonos diminutas semillas cuyo sentido en la vida sería absurdo si únicamente desearan ser mitad, y no un fruto completo.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Si me pongo a narrar entresijos (...y gallinejas)...



Se nos ve bien ataviados ahí arriba... Si me pongo a narrar entresijos (...y gallinejas), tendría que contaros que Juanmi y Angel Andrés durmieron en el estudio de casa. Que a Angel le puse un colchón en el suelo, con la estufa a los piés, por aquello de tener en cuenta el frío que suelen pasar los sureños cuando visitan la otoñal sierra madrileña y que acabó resbalando hasta meterse casi entero debajo del piano que hay en el estudio, no sabemos si por querencia al instrumento o porque tenías los pinreles abrasaos... Que Tino y Alba ocuparon una humildísima caravana que tenemos en el jardín unos días antes, y como Tino viniera directo de unos bolos por Dakar, o por Qatar, (que ya sé que no es lo mismo, pero es que los flamencos dan muchas vueltas y una se pierde en los datos), pertrechado con 3 modelitos: el del show, el de calle y el de casa (una especie de pijama chandal bastante deteriorado). Puestos a pasar la crudeza térmica, el guiri se paseó por el pueblo con un mix de los 3; lo cual, incrementado por sus 2 metros de eslora en vertical y teniendo en cuenta que vivimos en un villorrio de baja habitabilidad, creó auténtica sensación...
Era la tercera vez que tocábamos juntos. La tercera de tres: la una, la dos y la tres... más que acojonados pero felices de poder hacerlo y dejar registro de ello.
Espero que os guste.
Un gran abrazo!

martes, 13 de diciembre de 2016

Volviendo a España


Profe, no quiero llegar a vieja sin alcanzar el éxito.

Y todos nos lo creemos: Que la juventud es un valor añadido porque siempre va cargada de una promesa… Lo cual quiere decir que no hay nada que prometer más allá de la edad adulta o la madurez?
Ayer tuve 2 momentos claves de esos que la vida te regala, y digo claves porque hay veces que uno se pierde y la vida solita te pone el camino delante. El primero vino durante una charla con una fiel amiga, (que terminó con la frase que cierra este diálogo) y el segundo durante una charla con una alumna que transcurrió del siguiente modo:
.- “Mi mánager dice que si quiero triunfar tiene que ser antes de los 40”
.- Tu mánager dice eso porque la criatura tiene que comer y además a partir de los 40 no va a poder manipularte, corazón. Se triunfa cuando se es un ser humano completo, sino, habrás fracasado como ser humano con una corta y fulgurante carrera haciendo lo que los demás te dicen que debes hacer; montada en un carro que va a toda hostia, manejado por otras manos. Ojo! Si eso es lo que quieres, cuando descarrile o, simplemente se frene porque las manos que lo llevaban lo soltaron y tú jamás aprendiste a guiarlo, puedes hacer tu aprendizaje pensando: "Wow! Vaya paseíto!"; Levantarte, sacudirte el polvo y los rastrojos del camino y bien volver a construir tu propio carro, bien quedarte idiotizada contemplando la caída, pero lo de tener que seguir el camino no te lo quita ni Dios... tengas la edad que tengas.
.- Pero es que yo no quiero llegar a vieja sin haber alcanzado el éxito.
.- Entiendo. Eso sólo puede creerlo alguien que ve una carrera artística como un medio para llegar a una meta y una vez alcanzada ésta, se apoltrona a vivir de las rentas hasta ser una patética imagen de aquello que fue. y eso, créeme no importa si sucede a los 30, 40 ó a los 60. “El artista debe reinventarse, independientemente de la edad que tenga, para mantener incandescente una promesa que ofrecer al público.”

La frase entrecomillada fue pronunciada un ratito antes por mi inteligente amiga, con la que debatíamos la cuestión del tiempo y sus efectos.

Y una vez más veo que el problema es una sociedad mediatizada y adiestrada para aceptar la bajeza como expresión de su propio caldo o los sueños imposibles para eximirse del esfuerzo de alcanzar los sueños propios o la corrupción como único medio de llegar a ellos.
Esto y sólo esto es lo que sienta cátedra sobre el triunfo a los 20 y los concursos de la tele que muestran el “más difícil todavía” de un artista, como si emocionar no consistiera en cantar como los ángeles con una hermosa voz cargada de expresividad y belleza, no, además tienes que hacerlo con el palo de la fregona inserto en el ano mientras repasas el comedor de tu casa a la par que te despliegas doscientas abdominales, y esto, por supuesto, antes de haber cumplido los 25… Porque en este mundo donde la mediocridad es la base del pensamiento se olvida sistemáticamente  que la vida es un proceso y el ser humano otro proceso dentro de ésta. Nada está hecho si no se continúa ese proceso. El mejor violinista del mundo a los 19 no es nada si no se reinventa a los 40, y no por ser un niño prodigio eres un adulto triunfador. De hecho, las estadísticas demuestran justo lo contrario. Esas almas perdidas en su propio ego que alcanzaron la gloria en su juventud quedando prendidos de aquel sueño, convertidos en adultos patéticos encadenados al “ser” que una vez “fué".

Cumplidos los 40, tengo 4 discos en el mundo, 3 hijos y llevo 20 años disfrutando de una profesión que amo, por encima de lo que pueda obtener de ella. He cantado en orquestas de pueblo y hecho giras mundiales con artistas de primer nivel, también he tocado jazz en cocktails donde se mascaban canapés a dos carrillos, y en ellos he conocido a grandes jazzistas que, como yo, se ganaban la vida haciendo lo que saben: música. He pisado teatros de villorrio y he estado en el Carnegie Hall, en uno de los conciertos, por cierto, más bochornosos de mi vida, todo ello, sin separarme de mi familia, por decreto personal, más de 4 días seguidos, lo cual, desde luego ralentiza una carrera que según alguien me dijo una vez “Podía haber sido fulgurante porque no se puede tener todo en esta vida y tú has decidido que prefieres ser madre a ser artista”. A lo cual yo respondí:
“Mi vida personal la decido yo, y la profesional a partir de hoy, me temo que también”
Desde entonces, soy mi propio mánager...




Y espero llegar a vieja habiendo alcanzado el éxito (retomando a mi alumna) de tener una vida plena, llena de momentos hermosos, profesionales y personales, para ello me reinvento y me busco una y otra vez, y cuando me pierdo, siempre encuentro un fiel amigo o amiga que me recuerda que la vida es un proceso y que no acaba hasta que no estemos metiditos en un cajón; Y eso, lo digo yo que soy artista y lo decía mi abuela que no era artista, aunque cantaba en la ducha (muy bien, por cierto), pero hacía una gallina en pepitoria que quitaba el sentío. Lo decía y lo dijo aún cuando se estaba yendo a los casi 102 años, sonriente de haber hecho la mejor gallina en pepitoria de todo su pueblo.




viernes, 11 de marzo de 2016

Cosas que me pasan con los hijos y las músicas.

Me pasa una cosa curiosa:
Yo tengo 3 hijos:
La primera, vino a este mundo cuando yo era muy jovencita. Como esta pequeñina llegó a mi vida sin avisar y sin pedir permiso, me pilló la cosa estando soltera. Pero como, de alguna manera siempre tuve facilidad para sacar el pan de debajo de las piedras, y además esta chiquitina parecía traerlo bajo el brazo, la cosa no fue tan difícil y pude, prácticamente amamantarla y cuidarla, como si la situación de la “madresoltería” no fuera con ella hasta casi su primer año de vida. Pero llegados al año, allá por el mes de Mayo la situación cambió un poquito y aquel bebé de enormes ojos azules y orejas despegadas a la que llamaba cariñosamente Yoda, que era una especie de apéndice de mi cuerpo que me acompañaba a todos lados; acabó durmiendo más de una vez y más de dos y más de tres… arriba de una mantita entre cables e instrumentos en aquellos ensayos del año catapúm. Y tanto se acostumbró, que podías ponerla arriba del mismo altavoz; llegada su hora, se quedaba dormidita sin más. Como si le hubieran dado con un palo en la nuca. Desmalladita. Mi niña que buena era...!

El segundo llegó 10 años después. Ya era una mujer casada con una vida de lo más estable. (Teniendo en cuenta que soy músico). Este pequeño fue elegido a la carta, en un momento en el que la maternidad era todo un leitmotiv en mi vida y, alejarme un poco de la vida profesional que me había llevado a pisar los mejores escenarios del mundo, haciendo una música que me aburría, literalmente, también lo era. Hasta el punto que, desde el quinto mes de embarazo hasta su primer año de vida, no trabajé ni compuse, tal vez toqué o canté alguna nota., pero sin ponerle demasiado ahínco, debo reconocer. Aquel enano, también convertido en apéndice, pero esta vez de tranquila y verde mirada, vivió encima de mí, atado a mi pecho con un trapo, y aunque disfrutaba de la escucha musical, solía hacerlo por cascos. Con lo cual, vivió poco o nada vinculado con mi profesión y el poco vínculo que tuvo fue más con mi hartazgo de ella, producto de aquella época, acuciado, además, por una gran sensación de culpa por no haberle dedicado a mi primera hija aquella paz y aquel "en cuerpo y alma" que estaba brindando al segundo. En fin... Procesos!.

La tercera ya me pilló metida de nuevo en harina, pero dedicada por entero al género jazzístico. De hecho, durante su gestación escribí una comedia musical sobre jazz y cine que nunca tuvo el más mínimo éxito, (y eso que a mí me encantaba… ja!). La cosa es que, a los tres meses de nacer, tuve que salir para mi primer bolo, (tras el parón del parto y esas cosillas), dejándola con su papá y un biberón de leche recién “ordeñada” que aguantara el par de horas que iba a estar fuera.
Tocaba un repertorio de standards de jazz en un Restaurante muy lindo y muy cerca de casa, donde se daban conciertos habitualmente. Esa noche, en mitad de la actuación, el dueño del local, tras hacerme señas me sacó aparte y dijo en mi oído algo así como “Tu marido está abajo desesperado porque no para de llorar y tiene hambre” Sabiendo que, desde luego se trataba de un error, pues no me imaginaba al melenudo animal de 1,80 y 100 kilos de peso que ostento por marido, berreando en la puerta del finísimo restaurante y menos a causa del hambre, salí pitando dejando al compañero pianista haciéndose un solo de 45 minutos, encontrando al pobre papá, con la pequeña bolita bebé (y el resto de la progenie en el coche) berreando con todo su despliegue. Aquella enana se negaba a abrir la boca ante ninguna cosa que no fuera la teta de su madre. Esto procuró que a partir de aquel momento, la tiranilla me acompañara en cada bolo que siguió, hasta tal punto que programaba los pases de las actuaciones para coincidir con las tomas de pecho; viviendo entre escenarios, camerinos, amplificadores y demás abalorios; mamando dulcemente, entre bocanada y bocanada de leche, algún solito de jazz que los compañeros, felices de tener tan hermosa mascota, se procuraban para que yo pudiera calmarla si llegaba a sacar aquel caractercito tan suyo. El día del estreno de aquella comedia sobre jazz y cine ya sabía caminar y hablaba como una cotorra meneando los rizos que le colgaban extrañamente de la cabeza (y digo extrañamente porque era demasiado pequeña para tener tanto pelo). De ahí que la llamaramos "la pelos".

Qué es lo curioso de todo esto?:

La mayor, ya una mujer independiente, aunque no ha sido capaz de abrazar su gran vocación hacia la música y el canto, no aún, pues debo reconocer que este es un gran paso que requiere un compromiso muy potente, y desde luego es muy personal; canta como los dioses, pero como los dioses! Ya quisiera yo haber cantado desde tan chiquita como canta ella… y tiene un oído musical absolutamente perfecto, que no "absoluto", que eso es otra cosa de la que se habla mucho sin saber, por cierto...

El segundo, si bien le gusta escuchar música, no tiene ningún tipo de inclinación hacia ella. Y cuando entra en el estudio donde trabajo cada día, en casa, y estoy liada con mis cosas, le entra una especie de extraño azoramiento y no aguanta ni 30 seg en la misma habitación. A pesar de que con él tengo una complicidad muy especial, mi trabajo con la música parece incomodarle. Por supuesto jamás viene a mis conciertos, y además es un apasionado del gran enemigo del jazz : El fútbol!!! Obviamente, yo sí  que voy a sus partidos. Necesita que alguien vaya a grabarlo para que pueda pulir sus acciones sobre el balón: 
.-Mamá! tienes que grabar la jugada!, seguir al balón!, que sólo se me ve a mí y no se ve la jugada!. 
.- Mira niño! A tí te gusta el jazz?. 
.- Nada!.
.- Pues a mí el futbol me parece la peor lacra de la sociedad!. 
.- Pues no vengas! 
.- Pues sí voy! porque me gusta verte!... Que estás pa comerte con los calcetines hasta la rodilla. Pero eso no significa que me tomes por reportera del Marca.  

La tercera: La pequeña de los rizos sigue siendo pequeña, sigue teniendo rizos, y ama profundamente la música en general, la mía en particular, se aprende mis canciones, algunas, de esas de compases partidos y melodías inverosímiles, son las que más le gustan,; adora acompañarme a los bolos, los viajes, ensayos y la madre que la parió. Es una compañera de estudio que puede pasar horas a lo suyo, mientras yo hago escalas o repito una y otra vez un pasaje que se resiste. (Si alguno estudió instrumento o tiene un vecino que lo hace… ya sabe lo insoportable que puede ser) Y cuando, ya con 3 ó 4 años, olía que estaba currando en alguna nueva cosilla, se colaba a dar la murga y no paraba hasta que la dejaba cantar un ratito.

El primer tema de mi primer disco, no en vano se titula "Go Out" (Que en andaluz significa: "niña, que me dejeh'!!") Y está dedicado a Ellos, for ever and ever. La voz de los "coritos" pertenece a "la pelos". 

"Go out" Babel Ruiz. From "Vuelvo a Africa"


Go out
In all my songs are your laughter
in all my life there are moments
where your life is everything
so I say
go out, go out
and no more problems

In all my expectations
in all my firm convictions
sometimes I like to be away
my loves!
go out go out
and no more problems

Algo en mí empezó a crecer cuando el físico y el alma se juntaron a placer
Cuando entre el amor y el miedo en las entrañas se prendieron
y en su avance perecieron los custodios de mi ego
go out go out and don’t give more problems

They live in every one of my own cells
They get stopped my false steps
and yet sometimes I'd make them disappear
 go out go out
please leave me.. alone!

They’re the, real authors of my success
They’re the builders of my happyness
It is clear, that I have no escape
No no no!
Go out go,
please leave me.. alone!

Algo me hizo comprender 
que las cosas que pesaban fueron perdiendo poder
Ni los mapas, ni los credos ni aquel ansiado destierro
Que ahora sólo pesan ellos ocupando mis anhelos, en mi alma y en mis sueños

Go out! Go, go…